De Estambul a Atenas

. 02 mayo 2007

Un heroico Reina permitió al Liverpool quedarse el primer billete de la final de la máxima competición continental. El guardameta madrileño paró dos penas máximas en la tanda, a Robben y Geremi, y se erigió en el auténtico protagonista de una incansable partida de ajedrez. Agger igualó la batalla a los 21' y, tras un asalto y una prórroga para recordar, Mourinho se marchó de Anfield con otra malísima cara. Los 'reds' volverán a pelear por la Copa de la Orejas, tras echar a los 'blues' en el último paso a la gran cita.
El tremendo espíritu de Anfield volvió a cruzarse en el camino del multimillonario Chelsea. Dos años después, el mismo final esperaba a los londinenses, pero con mucho peor desenlace. Los penaltis decidieron y Reina, al que tendrán que comenzar a pensar en ponerle una estatua en los rincones del mítico estadio 'red', se lució y llevó al Liverpool al éxtasis.

Con alas
Los locales, 'obligados' por una afición de leyenda, salieron a comerse el verde de un Anfield que llevó en volandas a los suyos hasta la proeza. Los de Benítez tiraron de casta y comenzaron a agobiar de lo lindo a un Chelsea que cubrió los huecos de buena manera... hasta que la pizarra salio a la palestra. En torno al 21' de partido, Gerrard movió ficha a balón parado y Agger, llegando desde atrás y desde la frontal, la enchufó con la zurda a las mallas.
El tanto que igualó la batalla trastocó los planes de los 'blues'. El Chelsea tardó como media hora en oler el esférico y engancharse al partido y vio como los de Benítez se encontraron con su combate soñado. Era el momento de esperar, según la pizarra mágica del técnico español. Una pizarra que se pudo ir al traste si Essien hubiese acertado a cabecear entre los tres palos, tras tocar Drogba con la testa. Tras el paso por vestuarios, tocaba volver a empujar. 
El Liverpool siguió a lo suyo y, como suele ser habitual en sus citas contra el Chelsea, tocaba apretar otra vez de inicio para luego defenderse con uñas y dientes en busca del éxito. Crouch y Kuyt se toparon con Cech y el larguero, respectivamente, en sendas jugadas que pusieron el miedo en el cuerpo a los de Mourinho. Un fenomenal Mascherano, que cortó todo lo que pasó por sus inmediaciones, y un incisivo Pennant dieron que hablar y molestaron demasiado los intereses visitantes.
Partida para el mejor de los ajedrecistas
Los dos estrategas, incansables hasta la saciedad, se hartaron de hacer kilómetros por el verde y llevar el empuje de sus seguidores a escena. Essien, esta vez al lado de Terry en el centro de la defensa, dio otra lección desde más atrás y pareció concienciar a sus compañeros para buscar el gol en el tramo final del tiempo reglamentario. Los dos asaltos, casi idénticos, vieron como los londinenses se tiraron al cuello rival en el último tramo, pero no fue suficiente.
El increíble físico de dos de los gigantes del panorama europeo hizo posible una prórroga sin mucho descanso, de videoteca. Kuyt batió a Cech, pero el asistente de Mejuto impidió un nuevo tanto local, y Anfield tembló un par de veces en algún que otro acercamiento 'blue' que estuvo a punto de convertir la noche en pesadilla para los de Benítez. Los once metros serían los encargados de dictaminar quien iba a ser el primer agraciado de irse al Olimpo...
Zenden, Xabi Alonso, Gerrard y Kuyt cumplieron con su cometido y Reina hizo el resto. El español paró el primer lanzamiento rival, de Robben, e hizo lo propio con el tercero, de Geremi y destrozó de una tacada el sueño de Abramovich y compañía. Uno de los nuestros permitió que el Liverpool vuelva a tener la oportunidad de coronarse como el más grande. Reinar está más cerca...

 Sí, ya estamos en la final. Hace dos años fue en Estambul. Este año toca en Atenas y puede que sea contra el mismo rival que llegó a Turquía (el Milán) o quizás contra el vecino de al lado (el Manchester United). Mañana lo veremos.

La noticia completa está copiada de Marca ya que me ha gustado la descripción que han hecho del partido.

 

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