Ayer invité a mi hermana y a un amigo suyo al concierto que ofreció Silvio Rodriguez en el Kursaal. Realmente no se les invité, simplemente les hice pasar ya que entre como empleado y ladeando un poco el auditorio entramos con acreditación. ¿Algo bueno tendrá que dar el Kursaal por los favores que les hacemos no? La entrada más barata ya costaba 48€ así que nos ahorramos un buen pellizquito.
El concierto comenzó muy puntual (2100h) y nos sentamos en la zona C (la más barata, la más alta y la más lejana). No hay que tener tanto morro. Nos sentamos donde pudimos porque estaba al 90-95% el aforo de 1600 personas. A la tercera canción nos tuvimos que cambiar de sitio porque vinieron los dueños de aquellas tres butacas. No hubo ningún problema más.
Como he dicho anteriormente, el concierto fue muy puntual y el sonido era estupendo. Yo a Silvio no lo conozco mucho, sólo he escuchado su hermosa canción "Ojalá" y alguna que otra simplemente porque estaba en el ambiente. Mi hermana es aferrima a él y el otro acompañante no tanto pero lo conoce bien.
Tocó algunas canciones de su nuevo disco y con las viejas la gente aplaudía y se emocionaba. No paraban de cantarlas y aplaudirlas. El concierto marchó ininterrumpido hasta el final. Los músicos (percusionista, flautista, dos guitarras flamencas, otra guitarra flamenca pero en bajo y Silvio) se fueron turnando los descansos y nadie quedó defraudado.
EL concierto duró algo más de 2 horas que se me hicieron muy cortas. Y eso que no conozco las canciones. Me sentiría muy agusto, seguro. Entre canción y canción no faltaron los gritos de personajes individuales con los "¡Viva Cuba¡" o "¡Viva Cuba libre!" a los que Silvio respondió con un "¡Viva Euskadi!" y con un mejorado "Gora Euskadi!". También se oyó un "Gora Euskadi askatuta!!" a la que la parroquia respondió con un "GORA!!!".
Terminaron la primera parte, se levantaron todos los músicos, se encendieron todas las luces y la gente aplaudió de pies. Se volvieron a sentar los principales actores de este acontecimiento, se volvieron a apagar las luces y cantaron "Ojalá". Yo creo que la gente se echo a llorar en ese momento. Terminó la canción, saludaron y se fueron. Las luces se habían vuelto a encender y la gente seguía aplaudiendo sin parar. Al unísono todos comenzaron a gritar el típico "Beste bat!!" durante unos segundos y Silvio salió al escenario sólo. La luces ya no se apagaron. Un poco de verborrea diciendo que "esta canción es lo que se dice... un Bonus Track". La cantó y tras otra gran ovación se marchó. Pero volvió para deleitar al público con otra más.
Y así es Silvio que esta noche, exactamente ahora, está actuando en el mismo escenario ante distinto pero igual público.
Parte del concierto ha quedado grabado en mi mp3 para reproducción personal, y con una calidad excelente.
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