Mientras vacío un poco mi portátil de los archivos que transpasé de mi PC, voy planear el mañana que viene. Tendré que madrugar a pesar de que ya son las 0311h de la madrugada. Mi plan es el siguiente:
El día comenzará para mi alrededor de las 0900h de la mañana. Me despertaré, vaciaré el depósito de residuos y tras vestirme cogeré mis herramientas y saldré a la calle sin ni siquiera mirarme al espejo. Hay días en los que no me importa mi aspecto físico. Desayunaré bien, eso quiere decir, un Cola Cao con dos sobres y algo de repostería. Con un poco de suerte tendré el periódico libre y podré hojear algunas páginas y quizás completar el autodefinido que últimamente estoy intentando hacer. No es que lo acabe siempre pero un porcentaje del 80% es bastante aceptable para mi persona. Estoy tranquilo en ese aspecto ya que tarde o temprano llegaré a tal nivel de sabiduría que lo completaré al 100%.
Tras el copioso desayuno saldré a la calle con el objetivo de sacar alrededor de 50 fotos sobre Villabona, mi humilde pueblo. Llegar a los 100 sería repetir alguna que otra instantánea. Es una paranoia mental que me propongo. Dar a conocer a este pueblo con 50 fotos. La verdad es que es un reto bastante complicado ya que no es que tengamos un casco urbano histórico o esculturas o edificios famosos. Pero creo que estoy capacitado. Para ello tendré que andar por todos los rincones del pueblo y perder un poco la vergüenza de "que hace ese sacando fotos?". Seguramente sudaré ya que inconscoentemente andaré de una lado a otro con paso ligero. Lo hago sin querer, es mi ritmo de vida.
Han pasado 40 minutos desde que he comenzado a escribir este artículo y ya es hora de irme a la cama. La culpa la ha tenido mi hermana que ha venido a su cuarto y me ha mandado al mío. En este momento me encuentro incorporado sobre mi cama intentando que se me calienten un poco los pies para así dormirme antes. Os dejo que ya estoy bostezando.
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