A menos de cuatro días de partir hacia Liverpool, me encuentro en casa a escasos momentos de pegarme una ducha esperada para poder partir hacia la calle. Mañana dos de la cuadrilla se marchan a Roma hacer un periplo por tierras italianas y compartir momentos agradables con un conocido que está haciendo Erasmus allí. Apenas he hablado con ellos sobre sus planes una vez hallan aterrizado en el aeropuerto. Supongo que se lo habrán organizado bien. Les deseo un buen viaje.
Por mi parte yo parto el jueves hacia Santander en autobús de línea para poder coger el vuelo mañanero que me enviará hasta el aeropuerto John Lennon del Merseyside. La verdad es que todavía no me lo creo que vaya a ir yo sólo. Sé que no es lo mismo que ir a Barcelona. Allí el idioma es diferente. Pero da igual me conformaré con chapurrear en inglés a todo desconocido. Tengo que prepararme la maleta desde hoy mismo porque tengo una semana bastante ajetreada en el curro. Cuando digo bastante ajetreada es que me van a dar por el culo cosa fina. Incluso el mismo jueves de mi salida nos han planeado desde la oficina una gran movida que comenzará desde muy por la mañana y podría acabar fácilmente a las 0300h de la madrugada. Yo debería de estar allí pero a esa hora ya tendría que estar en el aeropuerto de Santander. Todo porque no apuntaron mis fechas de vacaciones en la oficina. Eso es que te den por el culo bien dado.
Hoy tengo sidrería con la cuadrilla en Hernani. Y voy con ganas. Será una pequeña despedida de una buena farra antes de irme. Ahora estoy con más ganas después de que el Liverpool le ganará al Barca en Barcelona (1-2) y más todavía cuando voy a tener una entrada con mi nombre en las taquillas de Anfield para presenciar el Liverpool - Manchester United. ¡Dios! No me lo creo.
0 comentarios:
Publicar un comentario