¿Cómo podría comenzar este post? Pues como lo he hecho, preguntandomelo. Ahora sigamos.
El miércoles por casualidades de la vida pude acudir a Anoeta para ver la primera victoria de la Real en esta tan desastrosa temporada. Era el partido de vuelta de Copa y la gente estaba esperanzada con una remontada para superar el 4-1 de Málaga. Venía de montar una carpa en Sopelana y con el tiempo justo llegué a Donostia para recibir la entrada de mano del padre de una de la cuadrilla de mi hermana. Allí estaban los dos, mi padre e Iñaki esperándome en la puerta 10 con un par de bolsas. Me supuse que era la cena ya que eran las 2000h. Porque entraba gratis al estadio porque sino no voy ni maniatado. A cada socio le regalaban dos entradas por acudir a Anoeta a apoyar al equipo. Gracias a esta iniciativa el campo reflejo un lleno de unas 15000 personas. No son muchas pero podrían haber sido menos. Por ejemplo al partido de ida del Alavés en Vitoria sólo fueron 1500 aficionados.
Sin brillo y muy atascado de ideas la Real se iba al descanso con 1-0 por mediación de Diaz de Cerio a los siete minutos. La Real no creaba nada. Rivas era el que tenía el balón en todo momento pero hacia pases en corto y le volvía a llegar el balón. Sólo una aproximación a portería y fue gol.
En la segunda parte parecía algo mejor el equipo. Mikel Alonso bajaba a recibir el balón y lo distribuía mejor que Rivas. Pero más de lo mismo. Dos ocasiones en los primeros minutos y nada más. A la media llegó el segundo de Diaz de Cerio y el sueño empezaba a coger forma. Sólo quedaba un cuarto de hora para marcar otro gol y clasificarnos. Pero entonces surgió Megía Dávila con decisiones inexplicables. Llevamos toda la temporada que nos sacan tarjetas por nada y con algunas entradas duras y cortes de contraataque e incluso faltas de últimos defensas que producieron los del Málaga durante el lance del partido no sacó ninguna tarjeta. La primera fue en el 87'. A parte que concedió un gol al Málaga de chiste. Chenge Morales sólo ante Riesgo y este saca el balón, le llega a un defensor de la Real y a la hora de despejar entra un malagueño a saco, tira al defensor al suelo y el balón le llega a Chengue que estaba en fuera de juego por 3 metros. Ante Riesgo sólo otra vez marca el 2-1. Adiós clasificación y bronca al árbitro.
Ante tal impotencia que puede hacer un aficionado para ayudar a su equipo? Darle de ostias al árbitro? Denunciar el acoso arbitral a la Federación? Qué digo yo a la Federación... al Supremo. ¿Serviría de algo?
Ahora nos llega Jesuli cedido del Sevilla hasta final de temporada sin opción de compra. Tomará el puesto de Jauregi que no consigue recuperarse de una larga lesión. A este le dan la baja en la Federación y al otro el alta. Si funciona Jesuli en la Real que pasará el año que viene?
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