Cada vez que hace mal tiempo (preferiblemente viento) el Paseo Nuevo donostiarra se llena de curiosos. Por el fuerte oleaje que se suele producir a causa del temporal, el choque contra las piedras crea olas impresionantes. Suelen tener tanta fuerza que incluso mueven los coches que están aparcados en la zona. A consecuencia de ello se suele cortar la calle pero siempre hay algún valiente que se acerca demasiado.
Hace un par de semanas hacía bastante viento y como era sábado me fuí a Donosti con mi cámara a la caza de las olas. No hacía tanto viento como esperaba pero de vez en cuando alguna ola saltaba al Paseo. Saqué unas 40 fotos de las cuales unas pocas son de grandiosas olas.
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